Star Trek: idea prohibida que triunfó en el cine

Paramount / PR-ADN
Una propuesta originalmente rechazada en la icónica saga de ciencia ficción logró abrirse paso y perdurar en la pantalla grande, reflejando cómo el universo de Star Trek ha sabido reinventarse incluso a partir de ideas inicialmente descartadas.
Tl;dr
- Star Trek censuró un episodio sobre un hombre inmortal.
- La idea resurgió en la película The Man From Earth.
- El filme alcanzó estatus de culto y éxito crítico.
Un concepto demasiado atrevido para la televisión estadounidense
En el universo de la televisión, pocas producciones han arriesgado tanto como Star Trek, cuyo creador, Gene Roddenberry, apostó desde el principio por una visión optimista y audaz del futuro. Sin embargo, no todas sus propuestas lograron ver la luz tal como fueron concebidas. Un ejemplo paradigmático es el episodio «Requiem for Methuselah», escrito por Jerome Bixby, que planteaba un giro radical: un personaje ficticio, inmortal, habría adoptado identidades históricas tan icónicas como las de Sócrates, Rembrandt o incluso Jesús.
Censura y límites en los años setenta
No obstante, esa ambiciosa premisa encontró rápidamente obstáculos. Cuando el guion pasó a manos de consultores y responsables de estándares televisivos —entre ellos Joan Pearce, de de Forest Research—, surgieron intensos recelos. El hecho de asociar directamente a un personaje inventado con figuras religiosas como Moisés o Cristo despertó temores ante posibles reacciones adversas del público más ortodoxo. Ante esta situación, la cadena NBC exigió eliminar cualquier referencia explícita en ese sentido. Así, aquel diálogo clave fue suprimido del libreto definitivo, silenciando una idea que muchos consideraron excesivamente controvertida para su época.
Una nueva vida en el cine independiente
Sin resignarse a abandonar su provocadora propuesta, Bixby decidió recuperarla tres décadas después. Postrado por enfermedad al final de su vida, encargó a su hijo culminar un guion centrado en ese mismo concepto: el recorrido secreto e ininterrumpido de un hombre inmortal a lo largo de la historia humana. El resultado se materializó en 2007 bajo el título The Man From Earth, dirigido por Richard Schenkman. La película —protagonizada por David Lee Smith, conocido entre los seguidores de la saga por su aparición en Star Trek: Voyager— narra cómo este singular personaje revela a sus colegas universitarios haber sido testigo directo (y protagonista oculto) de momentos claves para la civilización.
Varios elementos explican la fuerza narrativa del filme:
- Inmortalidad humana como eje conductor del relato.
- Nuevas interpretaciones sobre figuras culturales y religiosas esenciales.
- Tensiones constantes entre ciencia, fe e identidad personal.
Permanencia e influencia insospechadas
A pesar de sus recursos limitados, esta producción independiente logró consolidarse como obra de culto gracias al boca a boca y una recepción crítica excepcional —de hecho, ostenta una calificación perfecta en Rotten Tomatoes—. En 2017 se estrenó una secuela titulada The Man From Earth: Holocene, que incorporó nuevamente rostros vinculados al universo trekkie. Quizá muchos desconocen que aquel argumento fue vetado décadas atrás por la televisión americana; sin embargo, su legado demuestra hasta qué punto ciertas ideas encuentran siempre caminos alternativos para llegar al público y desafiar las convenciones establecidas.