Récord de “El color púrpura” en los Oscar que nadie desea

Warner Bros. Pictures / PR-ADN
La película "La Couleur pourpre" logró una hazaña poco deseada en la historia de los premios Oscar, al acumular numerosas nominaciones sin obtener ninguna estatuilla, estableciendo así un récord temido por directores y cineastas en la industria.
Tl;dr
- Spielberg ignorado repetidamente por la Academia.
- La Couleur pourpre: 11 nominaciones, ningún premio.
- El legado del filme supera a sus rivales premiados.
Un genio del cine ante el escepticismo de la Academia
Pocos directores han generado tanta fascinación y discusión en la historia del cine estadounidense como Steven Spielberg. Ya desde los años setenta, cuando irrumpió con fuerza en Hollywood, su relación con los Oscar ha sido, cuanto menos, compleja. Basta recordar que en 1976, aunque Jaws logró ser candidata a mejor película, la Academia dejó fuera a Spielberg de la categoría de dirección. Aquella edición reunió talentos del calibre de Federico Fellini o Stanley Kubrick, pero esa omisión sigue considerándose una muestra flagrante de esnobismo hollywoodiense.
Nominaciones sí, reconocimiento real no tanto
A lo largo de las siguientes décadas, el nombre de Spielberg aparecía una y otra vez en las listas de nominados: Close Encounters of the Third Kind, Raiders of the Lost Ark, o el mítico E.T.. Sin embargo, las estatuillas se le resistían. Directores como Woody Allen o Warren Beatty lograron imponerse en aquellos años. Especialmente desconcertante resultó el caso de 1983, cuando fue Richard Attenborough quien triunfó con un sobrio Gandhi. El propio Attenborough llegó a admitir a Spielberg que consideraba su película superior.
«La Couleur pourpre»: un revés inesperado
Cuando en 1986 llegó el turno de La Couleur pourpre, todo hacía pensar que finalmente recibiría el reconocimiento merecido. La adaptación del célebre libro de Alice Walker acumuló once nominaciones, abordando sin rodeos la segregación racial en Estados Unidos y presentando actuaciones memorables. Sin embargo, contra todo pronóstico, la película se marchó sin ningún galardón. Este desaire igualó un récord negativo que hasta entonces solo ostentaba The Turning Point. Analistas y espectadores coincidieron entonces: no solo era otro ejemplo del desencuentro entre Spielberg y los votantes, sino también síntoma de las limitaciones en cuanto a diversidad dentro de la propia Academia.
Legado frente al olvido colectivo
Resulta llamativo constatar cómo algunas cintas vencedoras en aquella polémica edición —por ejemplo, Out of Africa, hoy casi relegada al olvido— apenas han dejado huella frente a la vigencia emocional y social del trabajo de Spielberg. Han pasado casi cuatro décadas y sigue considerándose uno de los mayores agravios en la historia reciente de los premios. Varios factores explican este fenómeno:
- Dificultad para encajar con los valores dominantes en Hollywood.
- Poca sensibilidad hacia las historias afroamericanas en aquel momento.
- Peso excesivo de ciertos lobbies dentro de la Academia.
El tiempo ha dado al director lo que no obtuvo entonces: el respeto imperecedero del público y una huella indeleble en la cultura popular.