Guillermo Del Toro eligió El Laberinto del Fauno sobre otro proyecto

Warner Bros. Pictures / PR-ADN
El cineasta mexicano Guillermo Del Toro dejó de lado la adaptación de una película fantástica para centrarse en la creación de El laberinto del fauno, una decisión clave que marcaría su trayectoria y consolidaría su prestigio internacional.
Tl;dr
- Guillermo del Toro rechazó dirigir la saga Narnia.
- Eligió crear El laberinto de Pan, éxito y clásico moderno.
- Su carrera destaca por independencia y versatilidad creativa.
Un giro inesperado en la carrera de Del Toro
En 2005, cuando Disney se encontraba a punto de adaptar la célebre saga literaria de C.S. Lewis, Le Monde de Narnia: Le Lion, la Sorcière blanche et l’Armoire magique, pocos imaginaban que el cineasta mexicano Guillermo del Toro rechazaría liderar el ambicioso proyecto. Aunque fue cortejado por el estudio para dirigir la superproducción, Del Toro optó por desmarcarse debido a su relación compleja con los elementos bíblicos presentes en la historia. Como él mismo reconoció entonces, abordar el personaje de Aslan —figura central de la obra— suponía cierta incomodidad personal: «No vengo a predicar una historia sobre un león resucitado; me interesa explorar la desobediencia y el libre albedrío en la literatura fantástica», declaraba con franqueza.
La apuesta por lo personal: El laberinto de Pan
De aquel rechazo surgió un camino radicalmente distinto. Mientras otros se encargaban finalmente de Narnia —el neozelandés Andrew Adamson, conocido por Shrek 2— Del Toro decidió centrarse en una propuesta mucho más personal y arriesgada: El laberinto de Pan. Ambientada en la España franquista de 1944, esta película narra el viaje onírico y doloroso de Ofelia, una niña que busca refugio frente a una realidad opresiva a través de un universo fantástico repleto de criaturas inquietantes. El resultado fue tan impactante como inesperado: seis nominaciones a los Oscar y tres estatuillas confirmaron su entrada en el canon del cine contemporáneo.
Narnia tras Disney y nuevas oportunidades creativas
Mientras tanto, el primer largometraje de Narnia bajo dirección de Adamson superó los 745 millones de dólares en taquilla internacional. Sin embargo, la secuela no logró cautivar al público con igual intensidad y las cifras descendieron abruptamente, forzando a Disney a abandonar una franquicia cuyo riesgo económico crecía. Ahora es Netflix, con la cineasta Greta Gerwig —reconocida tras el fenómeno Barbie— quien tomará las riendas del universo Narnia.
Diversidad e independencia: señas del director mexicano
Tras aquella decisión clave, Del Toro ha cimentado su reputación como un creador indomable. Su filmografía abarca desde Hellboy 2 hasta Pacific Rim, pasando por el oscarizado La forma del agua, rodada con apenas veinte millones de dólares. Varios elementos explican esta trayectoria:
- Búsqueda constante de libertad artística;
- Apuesta por universos visuales inconfundibles;
- Deseo explícito de evitar encasillamientos comerciales.
Ahora, acaba de finalizar una esperada adaptación de Frankenstein, reafirmando que apartarse del gran circuito comercial puede abrir horizontes insospechados para los autores verdaderamente inquietos.