Beneficios de la masturbación para aliviar síntomas de la menopausia

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Una reciente investigación ha identificado que la masturbación puede contribuir a reducir algunos de los síntomas asociados a la menopausia, sugiriendo un posible beneficio en el bienestar de las mujeres durante esta etapa de transición hormonal.
Tl;dr
- Masturbación, estrategia poco recomendada para síntomas de menopausia.
- La información médica sobre el tema es muy limitada.
- Más mujeres la probarían si médicos lo sugirieran.
La masturbación ante la menopausia: un recurso infrautilizado
Pese a los notables avances en el abordaje de la menopausia, sigue habiendo un aspecto que rara vez sale a relucir en las consultas médicas: el papel de la masturbación como herramienta de alivio. Una reciente investigación del Instituto Kinsey de la Universidad de Indiana, publicada en la revista Menopause, ha puesto el foco precisamente en este tema, y sus conclusiones resultan cuanto menos sorprendentes.
Estrategias diversas y beneficios desiguales
A día de hoy, las recomendaciones formales continúan girando en torno al tratamiento hormonal o pequeños ajustes en los hábitos diarios. Según los datos recabados por este estudio, que encuestó a más de 1.100 mujeres estadounidenses entre 40 y 65 años, sólo un 14% opta por el autoerotismo para gestionar los síntomas asociados. En contraste, prácticas como el ejercicio físico (25%), técnicas de relajación (24%) o los suplementos alimenticios (19%) resultan mucho más habituales. Sorprendentemente, casi una de cada tres participantes reconoció no emplear ninguna estrategia específica.
Los efectos percibidos dependen claramente del método elegido. Entre quienes apostaron por alguna práctica activa, destacan tres mejoras frecuentes:
- Aumento del bienestar emocional.
- Incremento del deseo sexual.
- Sueño más reparador.
Además, se mencionan beneficios adicionales –como mayor lubricación vaginal o alivio de molestias físicas– aunque con menor incidencia.
El peso del tabú y las diferencias generacionales
Ahora bien, la cuestión va más allá de lo estrictamente fisiológico. Persisten importantes barreras culturales: alrededor del 20% nunca ha recurrido a la masturbación, cifra que crece entre las generaciones mayores. El tabú es evidente también en la escasa información proporcionada por los profesionales sanitarios; apenas un pequeño porcentaje recuerda haber recibido orientación médica al respecto.
No obstante, las tendencias parecen estar cambiando lentamente. La mayoría de mujeres que actualmente no recurren al autoerotismo se muestran abiertas a explorarlo si conocieran mejor sus ventajas reales. Más aún: más de la mitad seguiría con gusto una recomendación directa de su médico.
Hacia una conversación médica más abierta
Todo ello sugiere que integrar esta dimensión dentro del acompañamiento médico podría marcar una diferencia tangible para muchas pacientes. Tal vez haya llegado el momento de romper silencios y ampliar las herramientas disponibles para sobrellevar los desafíos que trae consigo la menopausia.