Beneficios del runner’s high para corredores aficionados

ADN
La sensación de euforia experimentada por muchos corredores durante el ejercicio, conocida como “runner’s high”, se ha convertido en un atractivo especial para los aficionados al running, quienes buscan este estado placentero que transforma la práctica deportiva.
Tl;dr
- El runner’s high es raro y complejo.
- Endocannabinoides, no solo endorfinas, explican el fenómeno.
- Su aparición depende de varios factores individuales.
Un fenómeno rodeado de mitos
Durante años, la experiencia conocida como runner’s high ha despertado fascinación y escepticismo a partes iguales entre quienes practican el running. Tanto en Lyon, como en cualquier otra ciudad donde se celebra una carrera multitudinaria, no son pocos los corredores —desde aficionados hasta veteranos— que relatan haber sentido una inesperada euforia tras largos kilómetros de esfuerzo. ¿Estamos ante un efecto real o ante una leyenda que la propia comunidad deportiva alimenta generación tras generación?
Mecanismos biológicos: más allá de las endorfinas
Para comprender este fenómeno, la ciencia ha buscado respuestas durante décadas. Tradicionalmente se atribuyó esa sensación de ligereza y bienestar al aumento de endorfinas, moléculas con efectos analgésicos similares a la morfina que nuestro cuerpo libera durante el ejercicio intenso. Sin embargo, investigaciones recientes han desinflado en parte esta teoría: aunque las endorfinas se disparan tras el esfuerzo físico, su capacidad para cruzar la barrera hematoencefálica resulta limitada. Por tanto, su impacto directo sobre nuestras emociones parece menor de lo que se pensaba.
El papel clave de los endocannabinoides
En los últimos años, otro grupo de compuestos ha acaparado la atención: los endocannabinoides. Producidos naturalmente por nuestro organismo —y semejantes en estructura a los activos del cannabis—, estos sí logran llegar con facilidad al cerebro durante el ejercicio prolongado. Varios estudios realizados entre corredores de fondo han comprobado que sus niveles aumentan significativamente durante la actividad física intensa. Su acción se manifiesta en tres frentes principales:
- Reducen la percepción del dolor.
- Atenúan el estrés y la ansiedad.
- Aumentan la sensación general de bienestar.
No todos lo experimentan igual
Ahora bien, conviene matizar: ese estado de euforia no es ni mucho menos universal. De hecho, datos recientes apuntan a que el «runner’s high» sigue siendo poco frecuente y está condicionado por factores como la intensidad del ejercicio, su duración o el nivel previo de entrenamiento del deportista. Para muchos corredores, ese instante casi místico nunca llega o aparece apenas de manera muy sutil.
Así pues, aunque el runner’s high continúe alimentando relatos e ilusiones entre apasionados del running, hoy sabemos que se trata de un fenómeno tan intrigante como escurridizo —donde biología y subjetividad van irremediablemente de la mano.