Esperanza de vida saludable en Francia: causas del estancamiento

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En Francia, la esperanza de vida con buena salud muestra una preocupante estabilidad en los últimos años, lo que despierta interrogantes sobre los factores que dificultan su avance y pone en debate las políticas públicas de prevención y bienestar.
Tl;dr
- Francia lidera la longevidad en Europa occidental.
- La brecha hombres-mujeres se reduce al medir vida sana.
- Aumentan los años vividos con limitaciones tras los 65.
Francia, referente europeo en longevidad
Pocas dudas caben sobre el destacado lugar que ocupa Francia en cuanto a esperanza de vida. Según el último informe del Insee, publicado el pasado mes de enero, una niña nacida en 2025 puede esperar vivir 85,9 años y un niño, 80,3. Cifras que sitúan al país entre los más longevos de la Unión Europea y lo colocan en segunda posición en la clasificación continental a partir de los 65 años. Esta tendencia refleja un contexto generalizado en Europa occidental, aunque Francia mantiene cierta ventaja respecto a sus vecinos.
Años extra… ¿también saludables?
No obstante, un matiz fundamental emerge si analizamos no solo cuánto vivimos, sino cómo. El reciente estudio divulgado por la DREES en enero de 2026 subraya que el aumento de la esperanza de vida sin incapacidad (el conocido indicador EVSI) experimenta cierto estancamiento. Hoy, quienes cumplen 65 años pueden aguardar algo más de una década adicional libre de graves limitaciones: los hombres disfrutan de una media de 10,5 años sin incapacidad significativa; las mujeres, algo más: 11,8 años. Si bien esta cifra sigue mejorando lentamente —sobre todo entre los varones— la progresión es menos notable que en décadas pasadas.
Diferencias por sexo: menos pronunciadas al considerar la salud
A primera vista, las mujeres francesas parecen contar con una clara ventaja: su esperanza de vida supera por más de cinco años a la masculina. Sin embargo, este beneficio prácticamente se diluye cuando se trata del tiempo vivido con buena salud: tras los 65 años, apenas hay cinco meses de diferencia entre ambos sexos en cuanto a EVSI. Varios elementos explican este fenómeno:
- Enfermedades crónicas no letales, como trastornos musculoesqueléticos o psicológicos, afectan más a las mujeres.
- Los hombres padecen enfermedades mortales (cardiacas, cáncer) con mayor frecuencia.
La consecuencia directa es que aunque las mujeres viven más tiempo, una proporción relevante lo hacen enfrentando algún tipo de limitación.
Comparativa europea y retos pendientes
Mirando al resto del continente, Francia conserva su liderazgo: los franceses superan en más de un año la media europea de EVSI masculina tras los 65; las mujeres disfrutan incluso de una diferencia superior a dos años respecto a sus pares europeas. No obstante, tanto para hombres como para mujeres el porcentaje de vida posterior a los 65 vivida sin incapacidad ha crecido solo unos puntos porcentuales desde comienzos del siglo XXI. En definitiva —y pese al indudable avance global— el verdadero desafío es extender no solo la cantidad sino también la calidad de esos años ganados.