Familia acusada de volar con el cadáver de su abuela

ADN
Una familia está bajo sospecha tras haber abordado un avión llevando consigo el cuerpo sin vida de la abuela. Las autoridades investigan las circunstancias del viaje y buscan esclarecer si hubo intento de ocultar el fallecimiento durante el trayecto.
Tl;dr
- Anciana fallecida descubierta antes de volar con EasyJet.
- Familia intentó ocultar la muerte para evitar costes.
- Vuelo retrasado casi doce horas en Málaga.
Un hallazgo inquietante en pleno embarque
El pasado jueves 18 de diciembre, el vuelo de EasyJet que debía conectar Málaga con Londres se convirtió en el centro de una situación insólita. Poco antes de despegar, la tripulación advirtió que una pasajera de 89 años, en silla de ruedas y con collarín cervical, no daba señales de vida. A pesar de los esfuerzos por reanimarla y la llegada inmediata de los servicios médicos, nada pudo hacerse: la mujer ya había fallecido.
Sospechas y gestos extraños durante el embarque
La reacción del grupo familiar llamó poderosamente la atención. Testigos presenciales recuerdan cómo los acompañantes se dirigían a la anciana con frases como “¿Nos oyes? Vamos a embarcar”, e incluso intentaron darle algo de beber. Estos detalles alimentaron las sospechas tanto entre pasajeros como entre los propios empleados del aeropuerto, quienes decidieron actuar con rapidez ante la incómoda escena.
Certificado médico y controversia sobre la versión oficial
Según fuentes oficiales facilitadas por EasyJet, la fallecida disponía de un certificado médico que acreditaba su aptitud para volar y, según su comunicado, “entró viva al avión”. Sin embargo, numerosos viajeros expresan dudas sobre esta versión, pues presenciaron una puesta en escena difícilmente creíble. El retraso provocado fue notable: el vuelo partió casi doce horas después del horario previsto y aterrizó en la capital británica a las 22:47 en lugar de las 13:10.
Motivaciones económicas bajo sospecha
Se desconocen aún las intenciones exactas de la familia. No obstante, todo apunta a que pretendían evitar el elevado coste del repatriación funeraria internacional, cifrado entre 3.500 y 4.500 libras esterlinas por empresas especializadas para el trayecto entre España y Reino Unido. Varios elementos explican las repercusiones inmediatas del incidente:
- Atraso significativo para todos los pasajeros afectados;
- Movilización inesperada de equipos sanitarios;
- Dificultad reputacional añadida para la aerolínea.
Este episodio abre interrogantes sobre el control sanitario en vuelos comerciales y evidencia las implicaciones humanas cuando se intenta sortear normativas internacionales en transporte aéreo. El caso sigue bajo investigación mientras crece el debate sobre los límites éticos y legales relacionados con estos traslados.