Subida de precios y menor rendimiento por escasez de RAM

AOMEI / PR-ADN
El aumento de precios y la disminución del rendimiento en teléfonos inteligentes y computadoras personales evidencian el impacto directo de la crisis mundial de memoria RAM, que está afectando tanto al mercado tecnológico como a los consumidores.
Tl;dr
Crisis global en la memoria RAM: consecuencias para consumidores y fabricantes
La industria tecnológica afronta desde hace meses una crisis creciente en el mercado de la memoria RAM, cuya escalada de precios ya no afecta solo a componentes para el usuario doméstico, sino que amenaza con alterar profundamente la oferta de smartphones y ordenadores portátiles a corto plazo. Según las proyecciones de la consultora TrendForce, las repercusiones podrían sentirse con especial intensidad a partir de 2026, obligando tanto a gigantes tecnológicos como a marcas emergentes a replantear su estrategia.
Ajustes y advertencias en el sector móvil
El fenómeno alcanza directamente a pesos pesados como Apple, tradicionalmente menos vulnerable a las turbulencias del suministro tecnológico. Fuentes cercanas prevén que incluso esta firma podría verse forzada a modificar sus políticas de precios, afectando tanto a nuevos lanzamientos –caso del iPhone 18 previsto para septiembre– como a modelos anteriores. Por su parte, el ecosistema Android anticipa subidas inminentes: «La presión sobre los costes obligará a empresas como Samsung a encarecer su catálogo desde 2026», señala TrendForce.
Varios elementos explican este ajuste:
- Bajada generalizada de prestaciones: modelos intermedios pasarán de 12 GB a apenas 6-8 GB de RAM.
- En gamas básicas, la oferta se limitará frecuentemente a 4 GB.
- Marcas chinas como Xiaomi y Redmi ya advierten subidas del 20% al 30% el próximo año.
Laptops ante una tormenta anunciada
Mientras tanto, fabricantes de portátiles como Lenovo, Dell o Cruical (Micron) intentan amortiguar la sacudida acumulando existencias y retrasando nuevas subidas. Sin embargo, todo apunta a que pronto los consumidores notarán fluctuaciones importantes en los precios. En la gama alta será inusual encontrar más de 16 GB instalados; en modelos más accesibles, el límite rondará los 8 GB. Algunas empresas tratan de matizar sus decisiones públicamente: es el caso de Framework, que defiende no «sobrecargar» costes frente al resto del sector.
Tendencia alcista hasta 2028 e impacto estructural
De acuerdo con expertos, el escenario invita poco al optimismo: la presión inflacionaria sobre la memoria RAM persistirá hasta al menos 2028. Tanto usuarios como fabricantes deberán adaptarse: ya sea resignándose a pagar más por menos capacidad o aplazando renovaciones tecnológicas. El mercado electrónico entra así en un periodo marcado por una dura competencia por recursos limitados y una reducción progresiva del margen comercial.