Precauciones al instalar la actualización KB5067036 en Windows 11

Microsoft / PR-ADN
La actualización KB5067036 para Windows 11 ha despertado inquietud entre los usuarios, quienes reportan diversos problemas tras instalarla. Esta situación pone en alerta a la comunidad tecnológica ante posibles fallos y complicaciones en el sistema operativo.
Tl;dr
Un fallo inesperado en la última actualización de Windows 11
La reciente actualización opcional KB5067036 —identificada con las compilaciones 26200.719 y 26100.7019— está dando más de un quebradero de cabeza a algunos usuarios de Windows 11. Lejos de aportar solo mejoras, este paquete ha introducido un error curioso: el propio Gestor de tareas, una herramienta clave para controlar procesos y supervisar recursos, se convierte ahora en la causa de un consumo desproporcionado de memoria RAM.
El origen del problema y su impacto real
El medio especializado Windows Latest fue uno de los primeros en advertir el fenómeno, que afecta tanto a la versión 24H2 como a la futura 25H2. Al abrir el Gestor de tareas, los usuarios descubren cómo se multiplican las ventanas, imposibles de cerrar normalmente. Cada instancia extra puede ocupar entre 20 y 25 MB, lo que lleva a situaciones insólitas: se han documentado casos donde cerca de cien ventanas saturaron casi 2 GB del sistema, incluso en equipos potentes.
Estrategias temporales para mitigar el bug
Frente a esta situación embarazosa —y ante la ausencia, por ahora, de una confirmación pública por parte de Microsoft— la recomendación general es abstenerse de instalar esta actualización mientras no haya un parche oficial disponible. La opción «Recibir las últimas actualizaciones» debe manejarse con especial cautela estos días.
Para quienes ya sufren el error, existen algunos remedios prácticos:
- Seleccionar cada instancia no deseada y aplicar «Fin de tarea» desde el propio Gestor.
- Lanzar el comando taskkill /im taskmgr.exe /f en la consola para cerrar todas las ventanas simultáneamente.
Novedades prometidas… pero bajo sospecha
Paradójicamente, esta actualización llegaba con promesas ambiciosas: rediseño del menú Inicio, nuevos iconos para la gestión energética y una integración mejorada de archivos sugeridos en el Explorador. Incluso había anuncios sobre funciones vinculadas a la IA Copilot. Sin embargo, tras algunos episodios recientes —como aquel parche que inutilizó dispositivos USB en modo recuperación durante unas horas—, crece cierto recelo hacia los lanzamientos acelerados.
Mientras tanto, con el soporte a Windows 10 ya concluido este mes y todos los focos puestos sobre Windows 11, resulta comprensible que muchos usuarios opten por esperar antes de lanzarse a probar cualquier novedad recién llegada al sistema operativo estrella de Microsoft.