Pavel Durov: fundador de Telegram y padre de 100 hijos

ADN
Pavel Durov, conocido por crear la plataforma de mensajería Telegram, ha llamado la atención tanto por su vida privada como por sus logros tecnológicos, especialmente debido a los rumores sobre su esperma muy demandado y su supuesta paternidad de un centenar de hijos.
Tl;dr
- Pavel Durov lanza programa de donación de esperma en Moscú.
- Ofrece herencia a hijos biológicos reconocidos.
- El proyecto despierta debates éticos y controversias.
Un millonario ruso que desafía el concepto de legado
Bajo una atención mediática inusitada, el fundador de Telegram, Pavel Durov, se ha embarcado en una iniciativa que no deja indiferente a nadie. El empresario, apodado con frecuencia como el «Elon Musk ruso», ha sorprendido a la opinión pública al anunciar el lanzamiento de un singular programa de donación de esperma en una clínica de Moscú. Lejos de tratarse simplemente de un gesto altruista, el proyecto —bautizado como «Pd»— pretende que cualquier mujer menor de 37 años pueda acceder gratuitamente a sus «genes», incluyendo la financiación total de los tratamientos de fecundación in vitro (FIV) necesarios.
Promesas hereditarias y dimensión económica
Quizá lo más llamativo es la promesa que acompaña esta propuesta: según las declaraciones del propio Durov, cada descendiente biológico reconocido podría acceder a una parte equitativa del inmenso patrimonio que posee el magnate tecnológico, cifrado en torno a los 17.000 millones de dólares. Este incentivo económico no ha tardado en atraer la atención y generar expectativas entre posibles interesadas, especialmente después de que Durov compartiera públicamente su disposición a repartir su fortuna futura entre su creciente prole.
De la motivación personal al fenómeno público
En realidad, los orígenes del proyecto se remontan varios años atrás. A raíz de la petición de un amigo por un donante anónimo, Durov identificó —según cuenta él mismo— una escasez notable de «donaciones genéticas de alta calidad» en Rusia. Así comenzó su implicación discreta, motivada por lo que describe como un cierto «deber cívico». Ahora bien, si antaño prefería mantenerse en la sombra, hoy no duda en promover abiertamente esta causa desde redes sociales como X e incluso invita públicamente a las mujeres interesadas.
Dudas éticas y sombras sobre el futuro genético
A medida que crecen tanto las solicitudes como la lista de hijos biológicos (al menos cien repartidos en doce países, además de seis nacidos dentro de relaciones oficiales), surgen inevitables interrogantes sobre las implicaciones éticas del experimento. Varios elementos explican esta preocupación:
- Riesgos asociados a la concentración genética.
- Privatización del patrimonio genético humano por actores privados.
- Precedentes polémicos en torno al propio Durov y su empresa.
Pese al aura visionaria que le rodea desde hace años —no exenta tampoco de procesos judiciales y controversias internacionales—, resulta innegable que esta nueva aventura redefine los límites entre filantropía, megalomanía y responsabilidad social.