Nueva ley en Francia prohíbe llamadas comerciales sin consentimiento

ADN
En Francia, una nueva ley prohíbe las llamadas comerciales no deseadas si el usuario no ha dado su consentimiento previamente, reforzando así la protección de los consumidores frente a prácticas intrusivas de mercadeo telefónico en todo el país.
Tl;dr
- Consentimiento obligatorio antes de cualquier llamada comercial.
- Sólo permitidas excepciones con relación contractual vigente.
- Sanciones elevadas para empresas que incumplan la norma.
Nueva era para el démarchage téléphonique
A partir del 11 de agosto de 2026, el panorama del telemarketing cambiará drásticamente en Francia. El hartazgo de los consumidores ante la avalancha diaria de llamadas comerciales ha encontrado, por fin, una respuesta clara en el Parlamento. Según datos recientes recogidos por UFC-Que Choisir, el 97 % de los franceses manifiestan su rechazo a estas prácticas invasivas. Así, la aprobación en mayo de 2025 de una ley específica supone un punto de inflexión largamente esperado.
Consentimiento previo: requisito ineludible
Una de las claves reside en la exigencia del consentimiento expreso. A partir de la entrada en vigor, cualquier empresa deberá recabar un acuerdo «libre, específico, informado y revocable» antes de marcar el número de un particular. En ausencia de esta autorización explícita, cualquier intento de contacto con fines comerciales será automáticamente ilegal. Esta obligación se extiende también a terceros subcontratados por la propia compañía.
Relaciones contractuales y excepciones
No obstante, la nueva normativa no cierra todas las puertas al diálogo telefónico entre empresas y clientes. Se contempla una excepción fundamental: sólo quienes mantengan una relación contractual vigente podrán recibir propuestas adicionales relacionadas con servicios ya contratados. Por tanto, una compañía energética o un operador telefónico podrá seguir presentando nuevas ofertas a sus abonados actuales, mientras que cualquier acercamiento a personas ajenas quedará terminantemente prohibido.
Varios elementos explican esta decisión:
- Prohibición total del telemarketing sin acuerdo o vínculo contractual.
- Obligación empresarial de demostrar el consentimiento recibido.
- Se mantiene permitido informar sobre cambios contractuales ya existentes.
Sanciones y futuro del sector
La legislación introduce sanciones económicas severas para garantizar su cumplimiento: hasta 75.000 euros para individuos y 350.000 euros en el caso de empresas infractoras; las reincidencias pueden acarrear multas que alcanzan los 500.000 euros, además de penas privativas de libertad de hasta cinco años en situaciones extremas.
El reto ahora se traslada al sector profesional, que tendrá que adaptarse a un marco mucho más restrictivo. Esta reforma representa un alivio tangible para millones de ciudadanos franceses que llevan años denunciando este tipo de intrusismo cotidiano. Si bien queda por ver cómo evolucionarán las estrategias empresariales bajo estas nuevas reglas, lo cierto es que la balanza legislativa se inclina finalmente hacia el lado del consumidor.