Nombre del Doctor de Voyager revelado en Star Trek

Paramount / PR-ADN
Tras ocho intentos fallidos, el personaje conocido como el Doctor en la serie Voyager de Star Trek finalmente obtiene un nombre propio, marcando un momento significativo para los seguidores de la franquicia y la evolución del icónico holograma médico.
Tl;dr
- El Doctor enfrenta su trauma y redefine su identidad.
- Starfleet Academy arriesga con giros narrativos emotivos.
- SAM y el Doctor exploran vínculos familiares inesperados.
La franquicia se reinventa con Starfleet Academy
Paramount vuelve a apostar fuerte por el universo de Star Trek con su nueva serie, Starfleet Academy. El octavo episodio ha marcado un antes y un después en la narrativa al centrar la atención en uno de los personajes más queridos por los seguidores: el Doctor EMH, interpretado por Robert Picardo. En lugar de recurrir a la nostalgia fácil, los guionistas han optado por ahondar en heridas abiertas y emociones largamente pospuestas.
Nuevas relaciones, viejas cicatrices
El relato gira en torno a una misión delicada que une al Doctor con Ake (Holly Hunter) y SAM (Kerrice Brooks). El trío viaja al planeta natal de SAM con la esperanza de reparar las secuelas del ataque sufrido por la nave Miyazaki. Ante una situación límite —SAM queda desactivada—, el Doctor toma una decisión insólita: convertirse en su padre durante diecisiete años locales, aunque solo pasen dos semanas en tiempo real gracias a una distorsión temporal. Este vínculo paternal, inédito para él, reviste especial significado para quienes recuerdan aquel doloroso capítulo de «Voyager» donde perdió a su hija holográfica Belle, hecho que lo marcó profundamente.
Un nombre, una identidad reencontrada
Durante años, el Doctor navegó entre alias tan dispares como Doc Zimmerman —su denominación original inspirada en el creador del programa EMH— o apodos circunstanciales como Mozart, Van Gogh o Joe. La falta de un nombre propio sólido reflejaba su dificultad para arraigar una verdadera identidad más allá del deber técnico. Paradójicamente, la paternidad simbólica asumida hacia SAM le lleva ahora a aceptar que lo llamen «Papá». Este gesto encierra mucho más que un título: sintetiza su evolución emocional y da sentido pleno a décadas de búsqueda interna.
Peso simbólico para la saga
No es casualidad que este giro llegue precisamente cuando la franquicia busca renovarse ante nuevas generaciones. Varios elementos explican esta decisión:
- La necesidad de abordar relaciones personales complejas.
- Una apuesta clara por historias menos previsibles.
- El deseo de humanizar aún más a figuras icónicas.
Quizá sea ahí donde radique la verdadera modernidad de esta nueva etapa de Star Trek: afrontar sin miedo los legados emocionales y ofrecer respuestas distintas a personajes legendarios como el Doctor.