Justicia europea: perros perdidos por aerolíneas son equipaje

ADN
El tribunal europeo ha determinado que, según la normativa vigente, un perro extraviado por una aerolínea española debe ser considerado únicamente como equipaje, lo que limita las compensaciones y derechos para los dueños afectados por este tipo de incidentes.
Tl;dr
- La UE equipara animales y equipaje en indemnizaciones.
- El límite es el mismo que para una maleta perdida.
- El dictamen europeo no es vinculante aún.
Una pérdida irreparable ante la fría letra de la ley
En octubre de 2025, la Corte de Justicia de la Unión Europea emitió un dictamen que, para muchos, resulta tan sorprendente como doloroso. En el centro de la polémica se encuentra el caso de Grisel Ortiz, una pasajera argentina que, al embarcar en un vuelo de Iberia entre Buenos Aires y Barcelona, vio cómo su perro desaparecía sin dejar rastro. El sufrimiento personal fue inmediato, pero lo más inesperado llegó después: según el criterio europeo, su mascota no merecía mayor consideración legal que una simple maleta.
Animales y equipajes: mismo trato, mismo límite
La cuestión terminó en manos de los tribunales españoles y obligó a preguntarse hasta dónde llega la protección jurídica para los animales transportados en avión. La respuesta europea ha sido contundente: tanto perros como objetos personales facturados pasan a considerarse «equipaje» a efectos legales. Así pues, cualquier compensación económica derivada de su pérdida se ve estrictamente limitada por las mismas normas aplicables a una valija extraviada.
Varios elementos explican esta decisión:
- La indemnización máxima estipulada ronda los 1.200 euros, según la Convención de Montreal (1999).
- No cabe aumento salvo declaración especial previa del valor del animal —un trámite que en este caso nunca se realizó.
Impacto emocional frente a normativas inflexibles
El abogado defensor, Carlos Villacorta, ha puesto sobre la mesa el profundo impacto emocional y psicológico que puede causar la pérdida de un animal. Muchos viajeros consideran inaceptable asimilar a su compañero a un simple objeto, sobre todo cuando para algunos representa mucho más que eso: compañía, apoyo o familia. Sin embargo, la normativa internacional sigue siendo inflexible al respecto.
Un dictamen no vinculante… por ahora
Pese al revuelo causado por esta postura jurídica —y aunque pueda parecer anacrónica frente a las nuevas sensibilidades sociales— el dictamen de Luxemburgo tiene solo carácter consultivo. Será ahora el turno del tribunal español decidir si mantiene o matiza este criterio. Hasta entonces, al menos desde un punto de vista legal, perder un perro durante un vuelo equivale a perder una valija más.