Apple dificulta el uso de tiendas de aplicaciones alternativas

Apple / PR-ADN
Apple enfrenta nuevas críticas tras ser señalada por obstaculizar la competencia, al dificultar el funcionamiento de tiendas de aplicaciones alternativas en sus dispositivos, lo que reaviva el debate sobre su control en el ecosistema digital y posibles prácticas anticompetitivas.
Tl;dr
- Setapp cierra ante condiciones impuestas por Apple y DMA.
- Apple sancionada con 500 millones por incumplimiento europeo.
- Bruselas y Apple siguen sin acuerdo sobre app stores.
Un pulso regulatorio sin tregua
Las relaciones entre Apple y la Comisión Europea atraviesan uno de sus momentos más tensos tras la entrada en vigor, en 2024, del Digital Markets Act (DMA). Esta normativa exige a los grandes actores tecnológicos abrir sus ecosistemas a mercados de aplicaciones de terceros, un giro que, lejos de suavizar la situación, ha multiplicado los desencuentros. Recientemente, el cierre de Setapp, una alternativa al App Store impulsada por el desarrollador MacPaw, ha vuelto a encender el debate: la compañía ucraniana abandona el proyecto alegando unas «condiciones comerciales aún demasiado cambiantes y complejas».
Sanción histórica y reglas controvertidas
El detonante del conflicto tiene raíces profundas. Aunque Apple aceptó formalmente la apertura a competidores conforme al DMA, impuso tasas adicionales, como una retribución de 0,50 euros por cada instalación que supere el millón de descargas. Esta estructura tarifaria, sumada a otros requisitos imprecisos, ha complicado la viabilidad económica para propuestas como Setapp. Paralelamente, en abril de 2025 la Unión Europea impuso una multa récord de 500 millones de dólares a la firma californiana, acusándola de no permitir adecuadamente que los usuarios sean redirigidos a sistemas alternativos de pago.
Cruce de reproches y planes bloqueados
La escalada no se detiene ahí. Desde Cupertino se critica abiertamente lo que consideran dilaciones e indefinición por parte de las autoridades comunitarias. Según fuentes internas, ya en octubre se presentó un plan detallado para cumplir el marco legal —incluida una iniciativa denominada Core Technology Commission (CTC), basada en compartir el 5% del negocio generado en tiendas ajenas—. Sin embargo, según la versión oficial de la compañía:
- La Comisión Europea sigue posponiendo los permisos necesarios.
- Apple denuncia «maniobras políticas» y sanciones desproporcionadas.
Ningún consenso a la vista
Mientras tanto, desde Bruselas optan por rebajar el tono aunque defienden su postura: continúan los contactos para encontrar una solución plenamente ajustada al DMA. Insisten en incluir también a desarrolladores internacionales en este proceso de clarificación normativa. Por ahora, ni una ni otra parte parecen ceder terreno. El futuro inmediato del ecosistema móvil europeo dependerá, inevitablemente, del equilibrio —todavía incierto— entre regulación institucional y estrategia industrial global.