Muertes misteriosas de expertos en EE. UU.: investigación del FBI

ADN
Una serie de fallecimientos en circunstancias poco claras ha afectado recientemente a varios especialistas estadounidenses, lo que ha llevado al FBI a iniciar investigaciones para esclarecer el trasfondo y determinar si existe alguna conexión entre los casos.
Tl;dr
- Serie de desapariciones y muertes de científicos estadounidenses.
- FBI investiga posible amenaza a la seguridad nacional.
- Aumentan tensiones políticas y rumores mediáticos.
Caso Casias: inicio de una inquietante secuencia
A finales de mayo, el hallazgo del cuerpo sin vida de la científica Melissa Casias en un remoto bosque próximo a McGaffey Ridge, en el norte de Nuevo México, conmocionó profundamente a la comunidad investigadora estadounidense. Su desaparición, ocurrida en junio de 2025 durante una excursión sin documentos personales ni teléfono operativo, se suma a una serie de sucesos similares vinculados al entorno del Laboratorio Nacional de Los Alamos.
Otras desapariciones y un patrón inquietante
No se trata, en absoluto, de un caso aislado. Un par de meses antes, otro antiguo colaborador del mismo laboratorio, Anthony Chavez, de 78 años, desapareció también sin dejar rastro ni señales de violencia en su domicilio. La policía, sin pruebas concluyentes, ha mantenido el silencio mientras persisten los interrogantes. En febrero de 2026, la incertidumbre aumentó con la extraña desaparición en Albuquerque del exgeneral y figura clave del espionaje militar estadounidense Neil McCasland; sólo quedó tras él un jersey militar encontrado a unos dos kilómetros de su casa. A pesar de las teorías que circulan sobre posibles vínculos con OVNIs o secretos extraterrestres —especulaciones que su propia familia niega rotundamente—, el misterio permanece intacto.
En paralelo, el empresario Steven Garcia, con habilitación «top secret» en el Kansas City National Security Campus, fue visto por última vez a finales de agosto de 2025 llevando únicamente un arma corta.
Violencia letal y reacción oficial coordinada
A este panorama se suman muertes violentas recientes: el astrofísico galardonado por la NASA, Carl Grillmair, cayó abatido frente a su vivienda en Los Ángeles a principios de 2026. Poco después, el profesor Nuno Loureiro, destacado académico bostoniano, fue asesinado presuntamente por un exalumno.
Varios elementos explican esta respuesta federal inusitada:
- FBI, junto con el Departamento de Energía y la NASA, lidera las investigaciones.
- Congreso estadounidense: su comisión supervisora refleja preocupación por injerencias extranjeras.
- No se descarta ya una amenaza contra la seguridad nacional.
Ecos políticos y clima social tenso
El eco mediático no ha tardado: desde el Congreso surgen voces republicanas como la del legislador James Comer, que apunta a posibles intereses internacionales tras estos sucesos: «Muchos países desearían nuestro conocimiento nuclear… Ahora estos expertos han desaparecido o han muerto». Aunque algunos nexos parecen débiles entre los distintos hechos, es innegable el efecto perturbador que ejercen sobre la opinión pública y las agendas políticas nacionales. El contexto actual intensifica tanto las sospechas como la ansiedad colectiva ante este insólito encadenamiento.