Porthos: historia familiar de éxito en Hollywood

Sascha-Wien Films / PR-ADN
El apellido Porthos resuena con fuerza en Hollywood, donde varias generaciones han dejado su huella en la industria del cine, consolidando una tradición familiar marcada por el talento y la pasión por el séptimo arte.
Tl;dr
- Porthos interpretado por padre e hijo Hale, cuarenta años aparte.
- «Le Cinquième Mousquetaire» revive la tradición familiar en Hollywood.
- Recepción crítica tibia pese a su simbolismo generacional.
Un legado familiar frente a las cámaras
Resulta poco habitual encontrar en Hollywood una tradición que atraviese generaciones y personajes tan emblemáticos como el de Porthos. Sin embargo, el apellido Hale parece desafiar la estadística. Mientras muchos asocian de inmediato a Alan Hale Jr. con el inolvidable Skipper de la serie «Gilligan’s Island», su vínculo con el cine clásico y su padre, Alan Hale Sr., revela una curiosa herencia actoral: ambos interpretaron al célebre mosquetero con cuarenta años de diferencia.
Cuarenta años y un mismo personaje
Retrocediendo unas décadas, hallamos a Hale Sr. encarnando por primera vez a Porthos en el largometraje «The Man in the Iron Mask» de 1939. Años después, su hijo se sumergió también en los duelos y camaradería del legendario personaje, asumiendo el papel en diversas ocasiones: desde «Lady in the Iron Mask» (1952), pasando por «At Sword’s Point», hasta llegar a lo que sería el cierre perfecto de este ciclo familiar: «Le Cinquième Mousquetaire» (1979). En esta última adaptación —basada en la novela de Alexandre Dumas, «Le Vicomte de Bragelonne»—, la historia adquiere tintes casi simbólicos.
La película: entre homenaje y discreción crítica
Bajo la dirección de Ken Annakin, rodada en Viena y con un elenco destacado —incluyendo nombres como Lloyd Bridges, José Ferrer o Beau Bridges, quien interpreta a los gemelos Philippe y Luis XIV—, la cinta reitera muchos elementos del clásico protagonizado antaño por el padre. La trama gira en torno a la liberación del prisionero tras el célebre mascarón de hierro, mientras los inseparables mosqueteros arriesgan todo por la justicia y la lealtad. Así se subraya el curioso relevo generacional dentro y fuera de pantalla.
Luz tenue sobre un hito emocional
No obstante, conviene admitir que no todo fueron aplausos. La crítica internacional recibió «Le Cinquième Mousquetaire» con cierta frialdad; para algunos medios estadounidenses —como apuntó Vincent Canby desde The New York Times— se trató más bien de un tributo respetuoso que no logró insuflar vida nueva al relato original. A pesar de ello, resulta difícil ignorar esa vibración genuina cuando dos generaciones se cruzan gracias a un mismo mito. Varios elementos explican esta sensación singular:
- Doble encarnación del mismo héroe cinematográfico por padre e hijo;
- Nueva versión fidedigna de un clásico literario universal;
- Dificultad añadida al asumir el reto tras una imagen tan icónica como la del Skipper televisivo.
Para quienes aman las historias familiares llenas de coincidencias casi mágicas, este pasaje hollywoodiense sigue brillando discretamente entre los tesoros ocultos del séptimo arte.