Torturas en cárceles venezolanas: presos denuncian y toman prisión

ADN
En Venezuela, un grupo de reclusos denuncia prácticas de tortura en los centros penitenciarios y logra tomar el control de una cárcel, generando preocupación internacional sobre las condiciones y el respeto a los derechos humanos en el sistema penitenciario del país.
Tl;dr
- Mutinería en prisión de Barinas por condiciones inhumanas.
- Familias denuncian torturas y graves violaciones de derechos.
- Reclaman reforma urgente del sistema penitenciario venezolano.
Crisis carcelaria estalla en Barinas
La tarde del 24 de mayo de 2026 marcó un nuevo punto crítico en el ya deteriorado sistema penitenciario de Venezuela. En el oeste del país, la prisión de Barinas, conocida formalmente como Internado Judicial de Barinas (Injuba), se convirtió en epicentro de una revuelta masiva. Cientos de reclusos, muchos con los rostros cubiertos, se subieron al tejado del recinto y exhibieron pancartas con el mensaje “SOS”, acompañadas de gritos desesperados: “Nos torturan”.
Familias angustiadas y testimonios desgarradores
Mientras dentro las protestas tomaban fuerza, afuera la situación era igualmente tensa. Decenas de familiares se apostaron ante las puertas del penal bajo estricta vigilancia policial. Destacaba la voz quebrada de Yelitza Arrollo, quien relataba la ausencia total de noticias sobre su hijo desde hacía semanas. Su testimonio coincidía con otros relatos que denunciaban golpizas, torturas eléctricas e incluso quemaduras infligidas a los internos. No eran casos aislados: varias familias alertaron sobre heridos y suplicaron atención inmediata.
Pandemia estructural: hacinamiento y abusos persistentes
Sin embargo, sería un error considerar esta revuelta como un incidente aislado. Desde hace años, organizaciones como el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) advierten sobre el colapso institucional tras los muros carcelarios venezolanos. Según sus informes recientes, más de 1.200 hombres y un centenar de mujeres recluidos en Barinas iniciaron una huelga para exigir cambios urgentes ante:
- Hacinamiento crónico
- Largas detenciones preventivas sin juicio
- Violencia sistemática y tratos crueles
Pese a las reiteradas denuncias, las autoridades suelen desestimar o silenciar estos llamados, llegando incluso —según reportes— a utilizar armas letales y gases lacrimógenos para sofocar cualquier atisbo de protesta.
Llamados a la reforma y un futuro incierto
El contexto nacional añade complejidad al drama vivido en Barinas. Solo unas semanas antes, otra mutinería acabó con cinco fallecidos en la prisión Yare III. La administración actual, encabezada por la presidenta interina Delcy Rodríguez, ha prometido una profunda reforma judicial tras años de dominio penitenciario por parte de bandas armadas —herencia directa del gobierno depuesto de Nicolás Maduro. Sin embargo, hasta el momento no se ha emitido ninguna declaración oficial respecto a los hechos recientes.
A medida que pasan los días y se intensifica la tensión, resulta difícil vislumbrar una solución rápida mientras no haya cambios reales y estructurales dentro del castigado sistema penitenciario venezolano.