Ryan Murphy explica su decisión sobre Ted Bundy en Monster

Netflix / PR-ADN
Ryan Murphy, creador de la exitosa serie Monster, ha decidido no incluir la figura de Ted Bundy en las próximas temporadas, marcando así un límite claro en la representación de criminales célebres dentro de su antología televisiva.
Tl;dr
- Netflix explora el crimen real con Monster: Ed Gein Story.
- Ted Bundy excluido por decisión ética de los creadores.
- Debate sobre límites éticos y el riesgo del sensacionalismo.
Un nuevo monstruo en Netflix: la historia de Ed Gein
Netflix vuelve a captar la atención con el estreno de Monster: The Ed Gein Story, una serie que ahonda en la figura de uno de los criminales más perturbadores de Estados Unidos. Esta tercera temporada, protagonizada por Charlie Hunnam —conocido principalmente por su papel en Sons of Anarchy—, revive los estremecedores crímenes de Ed Gein, un personaje cuya sombra ha inspirado clásicos del cine como Psicosis, La matanza de Texas y El silencio de los corderos. Los creadores, Ryan Murphy e Ian Brennan, parecen decididos a mantener la saga centrada en figuras complejas y oscuras del crimen estadounidense.
Ted Bundy, una ausencia deliberada
Curiosamente, mientras cada nueva entrega suscita debate sobre qué asesino será el próximo protagonista, uno de los nombres más conocidos queda al margen: Ted Bundy. La decisión, lejos de ser casual, responde a un planteamiento claro expresado por Ryan Murphy. Según el productor, Bundy ya ha sido objeto de una amplia exposición mediática —desde la interpretación de Zac Efron hasta documentales ampliamente difundidos— y su inclusión supondría un ejercicio más cercano al morbo que a la reflexión social. Por ello, en palabras del propio Murphy, profundizar otra vez en este caso no añadiría preguntas relevantes sobre nuestra sociedad.
Sensacionalismo o análisis: las críticas persisten
Sin embargo, la franquicia tampoco escapa al escrutinio público. No son pocos quienes cuestionan si Monster logra abordar estos temas desde una perspectiva realmente crítica o si cae en el simple sensacionalismo. La línea es difusa, sobre todo cuando las familias afectadas asisten impotentes a reconstrucciones que pueden rozar lo inexacto o incluso lo irrespetuoso.
Varios elementos explican esta preocupación:
- Sensibilidad hacia las víctimas que puede pasar a segundo plano.
- Peligro latente de glorificar a criminales reales.
- Dificultad para equilibrar espectáculo y análisis social profundo.
Nuevas historias y dilemas éticos
En medio del éxito mediático, surge la pregunta: ¿hasta dónde debería llegar una producción como Monster? Próximamente se espera una temporada centrada en Lizzie Borden, mientras casos aún sin resolver —como el relacionado con Luigi Mangione— generan dudas entre los propios creadores sobre la conveniencia moral de retratarlos. Mientras tanto, el apetito por historias extremas sigue creciendo y obliga a repensar los límites éticos del true crime en plataformas globales como Netflix.